Silencio apedreado,
Calles de adoquines.
El mundo ha cambiado.
Ya las bestias no son animales,
Los hombres han colmado la tierra con ciudades.
Y un tango acaramelado,
Las medias de ellas enredan a cuanto paseandero
Que baila en callejones desolados
En noches de luna perdida,
De oscuridad que invita a un farol que silba.
Cantan las bestias,
Con dulces ronquidos,
Una canción de soledad
En esta noche de guerra y de lucha
Entre la ficción y la naturaleza.
El hombre que se hizo bestia
Acostumbra a bailar tangos
En Buenos Aires,
La cuna de farol que silba
Mientras enardecidos lobos
Hacen de metrónomo,
Para ir a ritmo y armonizan.
La naturaleza es el refugio del melómano.
martes, 20 de septiembre de 2011
Bestialidad
9:05
A Troche y Moche
Unos minutos para vos, egoísmo puro
Tomate unos minutos para vos, y solo para vos, acompañado de un buen tema, mira para adentro, ensimismate, amatumente...


